ACTIVIDAD 1: Texto - Narración evento evaluativo significativo.
Cordial
saludo.
A continuación,
haré el relato del evento evaluativo significativo.
A lo largo de mi experiencia como estudiante y
docente he vivido diferentes momentos en los que el proceso de la evaluación ha
sido la protagonista y que también ha sufrido transformaciones en la forma de
concebirla y aplicarla, con base en esto voy a relatar un evento que es
bastante significativo y que marco para mi práctica como docente un camino de
entender la evaluación como un proceso.
Mi experiencia como docente inicia desde el año
de 1994, fue un inicio bastante particular, pues llegué a un colegio producto
de una propuesta que me hacen con la intención de orientar solo 9 horas de
clase a los grupos de grado noveno para el área de educación física, debo
reconocer que era mi primera experiencia docente, esto generó una gran
expectativa, pues no conocía el sector educativo desde la docencia pero si como
estudiante y era allí donde empezaban a merodear por mi mente todo aquello que
como estudiante de colegio había vivido, desde las necedades en las clases
hasta la seriedad que requería enfrentarme a un examen de periodo y con unos
porcentajes importantes y quizás determinantes para poder “ganar la materia”,
sin embargo, fue necesario hacer el ejercicio de ubicarme como docente y
entender que era yo quien tenia el mando, “el poder”, y que en esa posición tenia
un arma muy poderosa, “la evaluación” y considere en ese momento que seria la
mejor forma de mantener el orden, adicional a esto recibía información de otros
docentes que me indicaban que a los estudiantes había que controlarlos con las
notas, que me recomendaban que al principio había que apretarlos y “ponerlos a
perder” y que luego fuera soltando, pues, decían ellos que si los estudiantes
la veían fácil al inicio del año, era muy difícil controlarlos al final…esas
palabras y recomendaciones fueron recibidas y aplicadas al pie de la letra,
máxime que se tenia en el ideario del colectivo que Educación Física se ganaba
muy fácil y que cualquiera la dictaba, confieso que con toda esa información
puse en marcha el plan para utilizar la evaluación como la forma de mantener el
control y creía firmemente en eso; debo
decir, que las primeras clases fueron muy interesantes y como dice el dicho
“desde el desayuno se sabe como será el almuerzo” quería demostrarle a los estudiantes
que esa clase no iba a ser una clase donde solo se podía jugar o simplemente no
hacer, pero no paso mucho tiempo, aproximadamente tres semanas después del
inicio del año escolar, uno de los docentes de educación física renuncia al
cargo y sus clases me las asignan a mí, en ese momento cambia todo el panorama,
pues iba a trabajar con estudiantes que apenas iba a conocer, pero ya había
iniciado el año y eso ponía un reto mayor, sin embargo, me aferre a aquellos
conceptos de tener el poder a través de la evaluación y eso me generaba una sensación
de tranquilidad, ese año fue muy interesante, con muchas anécdotas y
acumulación de experiencias, los informes académicos reportaban que había una
cantidad inusual de estudiantes que “perdían” educación física.
Avanzando con el tiempo y las experiencias
empecé a entender que el área de educación física no tenia como propósito dejar
a los estudiantes extenuados y sin alientos, que por el contrario había que
darle la importancia al área y ubicarla en un sitio especial, pero no desde la
nota sino desde el aprendizaje, es acá donde voy a describir una de tantas
experiencias evaluativas desarrolladas a partir del año 1998, debo decir inicialmente
que la tradición evaluativa para la época en el área de educación física, era
que obtenían las mejores notas aquellos
estudiantes que llegaban en los primeros lugares después de correr una
distancia determinada, el que más aguantara los ejercicios o simplemente el que
demostraba capacidades físicas excepcionales, pues bien, llegó la hora de la
transformación y empecé a poner en práctica estrategias evaluativas que me
permitieran de verdad valorar de manera mas objetiva los procesos de los
estudiantes, describo entonces la experiencia que ocurrió con estudiantes de
grado décimo y undécimo, a estos estudiantes se les orientaba un tema que era
el de preparación física y, aparte de
hacer prácticas se les enseñaba diferentes métodos para desarrollar y mejorar
sus capacidades físicas, lo que generaba una doble entrada para el aprendizaje,
lo teórico y lo práctico, una de esas prácticas era la realización de un
test (test de cooper) que consistía en
hacer una carrera continua durante 12 minutos y en la que se medía la distancia
recorrida, a través de esta prueba no solo se tomaba el dato de distancia sino
que también se obtenía el consumo de oxigeno durante la prueba, datos
importantes para poder diseñar el plan de entrenamiento que permitiera en un
periodo de tiempo mejorar esas condiciones físicas, pues bien la estrategia era
que los estudiantes organizados por parejas eran quienes tomaban el dato de la
distancia recorrida de su compañero y viceversa, y es acá donde viene lo
interesante, si bien se les explicó a los estudiantes el objetivo de la
actividad, para muchos de ellos todavía concebían que iban a obtener mejor nota
si recorrían mayor distancia, entonces cuando les pedí los datos de distancia,
muchos dieron datos diferentes a los realmente obtenidos, es decir, aumentaron
la distancia, una vez recogidos los datos se les dio la siguiente fase del
trabajo, cada uno debía elaborar un plan de entrenamiento con base en los
conceptos teóricos brindados para ser desarrollado durante un mes (este plan se
revisaba y validaba para su aplicación) y al cabo de este tiempo se realizaría
nuevamente la prueba y debían mejorar la marca (distancia) obtenida, pues esta
mejoría ponía en evidencia si el estudiante había realizado de manera adecuada
su plan de entrenamiento; esta información se les dio al finalizar la clase,
para la gran mayoría de los estudiantes fue sorpresivo y muchos empezaron a
decirme, -profe: es que el dato que le dimos no es, a lo que les pregunto:
entonces cual es el dato? Y me dicen: es que no fueron tantas vueltas….entonces
les respondo, cada uno se hace responsable de sus decisiones pero los datos no
se modifican….la respuesta dada fue mas contundente, ellos entendieron en ese
momento que su valoración no dependía de la mayor distancia recorrida sino de
mejorar su condición física…
A partir de esta experiencia empecé a marcar
una intención en la evaluación y eso se lo transmitía a los estudiantes, que
empezaran a entender que la evaluación dependía de los avances de cada uno, que
los aprendizajes eran significativos cuando había apropiación de los mismos y
que cada uno de ellos se hacia responsable de su proceso, que no bastaba con ir
al espacio físico, (en este caso cancha o espacio para la actividad) sino que
debían entender que se requería de responsabilidad y autonomía para poder
lograr lo que se quería y que era importante comprender que la evaluación no
era una simple nota, que ésta era un proceso donde se van registrando los
avances que al final del mismo determinaba si se alcanzaron o no los objetivos
o metas propuestas, que adicionalmente a
la actividad física y obtener una nota había otros aspectos que también se
evaluaban y que hacían parte del proceso de formación y aprendizaje no solo desde
lo disciplinar sino también desde el ser, la formación integral, este caso, la
honestidad, no era necesario dar un dato diferente, no siempre van a tener a
alguien al lado supervisando su trabajo,
el respeto, primero para con ellos y luego para con el docente, no
podían pensar que haciendo trampa iban a lograr la mejor nota.
En mi experiencia siempre he procurado darle
mucho valor a la evaluación como proceso, no como fin, que las acciones
evaluativas sean el medio para obtener datos que me permitan hacer ajustes al
proceso de enseñanza para lograr que los estudiantes aprendan, adicionalmente
considero que no solo esta experiencia sino muchas de las que he tenido pueden
desarrollarse en la virtualidad, el trabajo virtual requiere de responsabilidad,
compromiso, autonomía, además que exige de quien se enfrenta a los espacios
virtuales debe tener claridad de los conceptos para poder resolver las
diferentes situaciones que le plantea la evaluación.
ACTIVIDAD 2: Entrevista - Práctica y experiencia de evaluación.
Entrevista realizada a John Alexander Echeverri Acosta